viernes, 25 de noviembre de 2011

25 de Noviembre



La razón se alaba desmesuradamente
olvidando los afectos, los cuidados.
Quedan relegadas las emociones
para salvar el mal llamado bien común.

Estereotipos correctamente definidos se conjuran
contra los sentimientos. Ruge la fuerza, destapando
la represión contra la belleza que ilumina el alma.

Es triste pero en el día de hoy, el mundo de los hombres (economía, religión, violencia)
nos impone la oscuridad con cada estrella que se apaga y desaparece

La deseducación ha terminado por pervertir el amor
expulsando la palabra respeto
del hogar de las hijas e hijos de esta tierra.



Aunque quiero terminar con una pequeña llama de esperanza
para no aceptar la derrota
sueño que podemos encontrar otra vez el camino

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Cada mañana




Silencio en el desayuno
los párpados todavía cerrados
recuerdan el descanso
que no regresará hasta la noche.

Da miedo levantar la persiana
Un cielo con el impulso de lanzar sapos
navega hacia la deriva en los charcos de la calle.

Despertarse de una vez
Hay que salir corriendo
el tiempo no espera.

Ya fuera, el frío cristaliza el rostro.
Nadie quiere reconocerse en los demás
aunque todos caminemos en la misma dirección.
Una vaga sensación suplica volver a casa
donde todo es infinitamente más cálido

Todo transcurre despacio
demasiado despacio.
La mañana se muestra irascible y
dará la espalda a todo lo que contiene este día.

Entonces qué se puede hacer, es la pregunta.
Esperar susurra el silbido del viento.

La meseta




La meseta fue el horizonte de infinitos campos.
Tierra labrada por hombres agrietados. Sombras del viento.
Un laberinto de historias narradas (al calor de una estufa)
por mujeres que hilaban mapas en los que perderse.

La llanura fértil donde
el pastor dibujaba sobre el barro
dos amantes abrasados por el deseo

En este lugar el hacha fue abriendo camino
a los nuevos moradores. Espacio teñido
de color amarillo, envidia de las lluvias, espejo del sol.

Vidas escritas y también borradas del adobe y la piedra.