La razón se alaba desmesuradamente
olvidando los afectos, los cuidados.
Quedan relegadas las emociones
para salvar el mal llamado bien común.
Estereotipos correctamente definidos se conjuran
contra los sentimientos. Ruge la fuerza, destapando
la represión contra la belleza que ilumina el alma.
Es triste pero en el día de hoy, el mundo de los hombres (economía, religión, violencia)
nos impone la oscuridad con cada estrella que se apaga y desaparece
La deseducación ha terminado por pervertir el amor
expulsando la palabra respeto
del hogar de las hijas e hijos de esta tierra.
Aunque quiero terminar con una pequeña llama de esperanza
para no aceptar la derrota
sueño que podemos encontrar otra vez el camino
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