lunes, 12 de septiembre de 2011

El búho de colores



            He perdido el único objeto que quería conservar. Poseía un búho de barro colocado sobre la repisa de la ventana. Se ha cansado de esperar y ha saltado pensando que podía volar. Se ha hecho añicos.
            Estaba pintado de muchos colores, destacando el verde intenso para mimetizarse entre las cortinas y las persianas.
            No se despidió intentando ulular. Las estrellas de mi techo lo lloran, los árboles que crecen entre las paredes de la habitación desnudan sus ramas dejando caer las hojas al suelo. Un manto lúgubre recorre el espacio cerrado mientras las estanterías se llenan de liquen y musgo. La hiedra trepa entre los libros y al parecer esta noche todo se derruirá.

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